Parador de Cuenca
El Parador de Cuenca se encuentra ubicado en una privilegiada situación, en un meandro que forma la Hoz del río Huécar, muy cerca de las casas colgadas y con unas vistas espectaculares de la ciudad. Desde el Parador de Cuenca es posible ir caminando a los lugares más interesantes de Cuenca, como la Catedral y el casco antiguo de la ciudad.
El Parador de Cuenca fue un antiguo convento dominico del siglo XVI, el Convento de San Pablo. El edificio fue reformado y reconvertido en un lujoso Parador de 4 estrellas, equipado con todas las comodidades de un hotel de su categoría. En la adaptación del antiguo monasterio se respetaron rigurosamente las zonas históricas del mismo. Así, el antiguo refectorio es hoy el comedor, la sala de lectura es el Salón Vicenciano y la sala capitular es la cafetería. Todo ello manteniendo sus bellos artesonados. El Parador dispone también de un claustro acristalado. La iglesia, gótico tardío al igual que el cenobio, se utiliza actualmente como sala de conciertos durante la Semana de Música Religiosa de Cuenca.

Las habitaciones del Parador de Cuenca son muy amplias, y disponen de una decoración exquisita. Algunas de ellas tienen vistas directas a las casas colgadas, uno de los mayores atractivos de la ciudad de Cuenca. El Parador cuenta con 63 habitaciones, equipadas con cuarto de baño con bañera y secador de pelo, teléfono con línea directa, TV vía satélite, conexión a Internet, minibar, cama doble o extra grande, aire acondicionado y calefacción centrales y caja fuerte.
Entre los servicios del Parador de Cuenca destacan acceso inalámbrico a internet, bar-cafetería y un restaurante donde se sirven platos típicos de la zona. También cuenta este Parador con piscina, gimnasio y sala de desayunos, donde se sirve un completísimo buffet.

